![]() |
| Foto por Luis Martínez, 2013. |
viernes, 3 de enero de 2014
Ilustraciones de Israel Vega en la colección de poesía "Versos al Viento" de Hilda Ereiva.
Israel Vega en Artelista.

Adquirir una obra de arte es una oportunidad de inversión, ya que tiene gran probabilidad de incrementar su valor debido a la calidad de los artistas y al reconocimiento nacional e internacional del que gozan.
Si algo ha quedado claro en estos últimos años es que las formas tradicionales de inversión se mueven en un mercado que a veces es demasiado volátil: fondos de inversión, de renta variable,mercado de divisas…
Frente a ellas, cobran popularidad otras formas de inversión en activos tangibles, tales como la inversión en oro o la inversión en obras de arte.
Tanto en uno como en otro caso, el objeto de la inversión obra en poder del inversor, colgado en la pared de su salón. Y en muchas ocasiones, con rendimientos superiores al 15% pasados unos años.
Prácticamente, cualquier obra de arte es susceptible de ser adquirida como inversión: instalaciones,fotografía, pintura, escultura… Pero de entre todas ellas, algunas son más rentables que otras.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
